sábado, 3 de diciembre de 2011

Pensando en el fenómeno de las exposiciones de escultura

La escultura sigue constituyendo un despliegue de creación fusionándose la fantasía estética y técnica en las artes plástica o visuales, requiere de un componente vertebral: el dibujo, como valor primigenio, no solo para la escultura, sino para todas las expresiones de las artes visuales; igualmente, es necesario el conocimiento de la construcción y estructura, y con ella, la composición, equilibrio de las masas, entre otros agentes plásticos propios de la escultura.
La escultura, no puede ser azarosa, y si es antojadiza, es en base a un conocimiento conceptual y técnico, en el manejo de las masas y  materiales, su descomposición o  desdoblamiento de las imágenes, obedece a un conocimiento previo, adquirido con anticipación. De lo contario, el resultado,  llega a un ser un objeto estético – posiblemente- pero que sea una escultura?, hay mucha tela -de duda- que cortar.
 Más allá de las tendencias o modas que impone el mercado, no son convincentes, ni cumplen con las leyes y normas de la escultura.
Solo para recordar y poner algunos referentes históricos, Picasso, Henry Moore, Rodin o Amighetti, para llegar a la creación de las expresiones no naturalista, o a la desconstrucción de la forman  o imagen, tuvieron que aprender y aprehender la construcción de la forma o imagen, los agentes plástico, los técnicos, para luego crear y poner a disposición a su antojo el genio creativo.
La creación de cualquier objeto de arte, contiene una responsabilidad histórica, un compromiso socio cultural, un componente ético y estético con su tiempo y espacio. De tal manera que el aprendizaje en la academia de arte y el estudio teórico, es imprescindible para afianzar mejor la expresión estética.
Una muestra interesante, desde la objetividad, es el ejercicio constante, serio, responsable del estudio desde la anatomía, hasta los objetos inorgánicos para luego manipularlos sin afanes azarosos.
En el reciente Certamen de Escultura en Liceo Francés, la primer Mención Honorifica, fue otorgada a las esculturas elaboradas por las alumnas de la Academia Británica Cuscatleca. Trabajados figurativos de  dimensión natural, procesadas con yeso; un esfuerzo y práctica de clase de las estudiantes.
Un buen logro, por un lado, honroso, porque se advierte un ejercicio de estudio y aprendizaje de los elementos plásticos, logrando mensajes contemporáneos y conceptuales a través de la figuración; por otro lado, no se insinúa la pretensión de considerarse sus creadores artistas o escultores. Una buena señal, un buen momento de reflexión y autocrítica. Y ojalá que estas estudiantes continúen la tutoría de sus docentes y se extiendan investigando, haciendo estudios de la construcción, de las técnicas y descubrir toda la diversidad de posibilidades que tiene este noble género tridimensional, así en un futuro próximo, podrán obtener avance y un sitio en la escultura sin azares.
Isaías Mata
Muralista y antropólogo                                                                                                                                                                                                             

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